Poeta y basura

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“En el jardín hay un cerezo dormido, pero parece muerto. Este otoño comenzó a sentirse apático, y la dejadez se apoderó de su espíritu. La vida, cansada de verle abúlico y desastrado, decidió que lo mejor sería que se tomaran un tiempo para reflexionar sobre su relación, y se marchó de vacaciones, dejándole en un estado de abatimiento que hizo que se fuera consumiendo poco a poco hasta que acabó por convertirse en lo que es ahora: el aletargado esqueleto de un cerezo; una osamenta de madera clavada al suelo, que solo espera que regrese la vida”.

sábado, 19 de febrero de 2011

Diálogo I - Nicómaco y Anatoli (Dialog I - Nicomachus and Anatoli)

English version

Anatoli: But, master Nicomachus, what is the meaning of life, then?

Nicomachus: I said again and again, Anatoli, that the meaning of life is almost unfathomable and it is unwise to embrace certainties.

Anatoli: But I cannot live with such uncertainty! It would gnaw me in the inside until unstitch me and, moreover, it would always lurk the fear of not ever find it out.

Nicomachus: It's law.

Anatoli: Oh, yeah? I curse it! And who did enact it?

Nicomachus: The nature of the human condition. And there is no point getting angry. You are young and, in fact, you are remembering me with all that rebellion, the gleam in your threatening eyes, the wise forehead, the lean hands, the restless mouth and, first of all, the riot that breaks out inside you. Or am I wrong?

Anatoli: More or less.

Nicomachus: But is free, free. Gradually, you’ll begin to appreciate simple things, you’ll cast aside the emptiness and you’ll sculpt your own character even appreciating the old problems, which often locked the best teachings... until understanding that, what is important, is to enjoy the moment and to be as happy as possible.

Anatoli: Let me say that I can hardly believe it, in the same way that is just so inconceivable to me how most people ignore this issue. Are you not worried about being manipulated like puppets by Gods? To be an appendage of destiny? To be sons of a fortuitous accident?

Nicomachus: Anatoli, you shouldn’t consider the random designs responsible for your presence here. It’s very dangerous. Some people got mad.

Anatoli: And what about being swept away by the passing of the years?

Nicomachus: That’s very selfish.

Anatoli: What? To want to remain in memories? Please ... and who doesn’t want?

Nicomachus: Me, for example, I don’t need it.

Anatoli: Lie.

Nicomachus: Not a lie. You yearn for being remembered with fervor, but tell me, what will it brings? When you're dead, you don’t feel, don’t suffer, don’t want anything. The perception of time seems eternal, flat, multidirectional. There is something behind or not... who knows, my son, who knows.

Anatoli: I don’t know... It’s creepy to think that nothing makes sense, master. If whatever I do over the years is not remembered, it implies his absence, and that destroys me in life, do you understand? The best way to immortality is living in minds. And to lock up.

Nicomachus: That’s absolutely false, Anatoli.

Anatoli: I disagree, and my anger is far from abating. No! I refuse to accept the cruelty of our existence! Mere formalities? Passengers? Or, better yet, parasites? No, a thousand times no!
Nicomachus: Easy, easy. As my teacher, rest in peace, said, all pride, in the eyes of eternity, is nothing but dust. And you, now, more reckless than ever.

Anatoli: Oh my Zeus! Where’s the problem about wanting to avoid losing relatives? About holding a bubble of hope and encouragement? I know it's fragile! But that's all I got. I need an explanation, understand me, master!

Nicomachus: That's the secret, Anatoli, that there is nothing to understand and everything to accept. You accept yourself, accept a world, accept our way and seek to tread it well. Realize it and you'll be lucky to taste better everything you eat and drink, the nice winds and the angry ones, the pleasant smiles and the rocking of time. Of regretted people, the world is full, just look around.

Anatoli: Ah... they are all dead and they even don’t know it. Walking dead. Dead. Only a few holes for that much ash.

Nicomachus: Anatoli, enough! Open your eyes and ears, but open them wide and listen to what I say.

Anatoli: But...

Nicomachus: There are no buts! Mute your chaos and pay attention: the life, perhaps fiction, perhaps dream, is plagued of doubts and uncertainties. We are not more than the result of circumstances’ combination about which it’s useless to think, we walk with finite breath on the lands that feed us, we are many “I” throughout life, a chain that will dance on itself, eternal darkness, until...


Anatoli: Until when?

Nicomachus: Until the sickle’s whistle, when the curtain’s air turns down, mutters you a blues, between verses, whispering the sense.


Versión española

ANATOLI: Pero a ver, maestro Nicómaco, ¿cuál es el sentido de la vida, entonces?

NICÓMACO: Te lo he dicho una y otra vez, Anatoli, que el sentido de la vida es prácticamente inescrutable y no es sensato abrazarse a certeza alguna.

ANATOLI: ¡Pero yo no puedo vivir con semejante inseguridad! Me roería por dentro hasta descoserme y, además, siempre acecharía el miedo a no descubrirlo nunca.

NICÓMACO: Es ley.

ANATOLI: ¿Ah, sí? ¡Yo la maldigo! ¿Y quién la impuso?

NICÓMACO: La propia naturaleza de la condición humana. Y de nada sirve enojarse. Eres joven y, a decir verdad, me recuerdas a mí mismo con toda esa rebeldía, el brillo en tus ojos amenazantes, la frente sabia, las manos enjutas, la boca inquieta y, sobretodo, el motín que se desata en tu interior. ¿O me equivoco?

ANATOLI: Más o menos.

NICÓMACO: Pero es gratuito, totalmente gratuito. Paulatinamente, comenzarás a apreciar las cosas sencillas, desecharás las vacuidades y esculpirás el carácter incluso apreciando los problemas de antaño que, a menudo, encerraban las mejores enseñanzas… hasta comprender que lo importante es disfrutar del momento y ser lo más feliz posible.

ANATOLI: Permítame decirle que me cuesta creerlo, de la misma manera que me resulta inconcebible cómo la mayoría de la gente ignora este asunto. ¿No les preocupa ser manejados como títeres por los dioses? ¿Ser un apéndice más del destino? ¿Ser hijos de lo fortuito?

NICÓMACO: Anatoli, no deberías plantearte los designios azarosos responsables de tu presencia aquí. Eso es muy peligroso. Algunos enloquecieron.

ANATOLI: Y, ¿qué me dice en cuanto a ser barridos por el devenir de los años?

NICÓMACO: Que eso es muy egoísta.

ANATOLI: ¿El qué? ¿Querer permanecer en el recuerdo? Por favor… ¿y quién no lo quiere?

NICÓMACO: Yo, por ejemplo, no lo necesito.

ANATOLI: Mentira.

NICÓMACO: Verdad. Tú anhelas con fervor ser recordado; pero, dime, ¿qué te aportará? Cuando se está muerto, no se siente, no se padece, no se quiere. La percepción del tiempo se antoja eterna, plana, multidireccional. Que haya algo detrás o no… quién sabe, hijo mío, quién sabe.

ANATOLI: No sé… me aterra pensar que nada tenga sentido, maestro. Si lo que haga a lo largo de todos estos años no es recordado, implicará su inexistencia, y eso me destruye en vida, ¿lo entiende? La mejor forma de ser inmortal es viviendo en mentes. Y echar la llave.

NICÓMACO: Eso es totalmente falso, Anatoli.

ANATOLI: Discrepo, y mi cólera se halla lejos de amainar. ¡No! ¡Me niego a aceptar la crueldad de nuestra existencia! ¿Meros trámites? ¿Pasajeros? ¿O, mejor aún, parásitos? ¡Por las furias! ¡No y mil veces no!

NICÓMACO: Calma, calma. Como dijo mi maestro, en paz descanse, todo orgullo, a ojos de la eternidad, no es más que polvo. Y tú, ahora, más imprudente que nunca.

ANATOLI: ¡Por Zeus! ¿Tan malo es no querer perder a mis seres queridos? ¿Aferrarme a una burbuja de esperanza y aliento? ¡Ya sé que es frágil! Pero es todo lo que tengo. Necesito una explicación, ¡compréndame, maestro!

NICÓMACO: Ahí está el secreto, Anatoli, que no hay nada que comprender y todo que aceptar. Aceptarte tú, aceptar un mundo, aceptar nuestro camino y procurar andarlo bien. Percátate de ello y tendrás la suerte de saborear todo lo que comas y bebas, los vientos agradables y los enojados, las sonrisas gratas y el mecer del tiempo. De arrepentidos, el mundo está lleno, tan solo mira a tu alrededor.

ANATOLI: Ya… están todos muertos y ni siquiera lo saben. Andan muertos. Muertos. Escasos arriates para tanta ceniza.

NICÓMACO: ¡Anatoli, basta ya! Abre los ojos y las orejas, pero ábrelos bien y escucha atentamente lo que te voy a decir.

ANATOLI: Pero es que…

NICÓMACO: ¡Es que nada! Silencia tu caos y haz caso: esta vida, acaso ficción, acaso sueño, está plagada de dudas e incertezas. No somos más que el resultado de un cúmulo de circunstancias sobre el que es inútil reflexionar; erramos con un aliento finito por los predios que nos dan de comer; somos muchos “yos” a lo largo de la vida, una concatenación que seguirá bailando sobre sí misma, eterna sombra, hasta…

ANATOLI: ¿Hasta cuándo?

NICÓMACO: Hasta que el silbido de la hoz al bajar la cortina de aire te musite al oído un blues que, entre versos, bisbise el sentido.

Nítsuga Sotso Anibor © Todos los derechos reservados

16 comentarios:

  1. Pasar sin dejar huella?¿
    cuando escribes aunque solo sea una carta pretendes con ella ser un poco inmortal en el recuerdo del otro o en la imaginación de quién sobreviva al destinatario y al remitente y años después la lea, las letras son la mejor forma posible de inmortalidad, al menos para mí...
    salu2 en una taarde de sábado que ha terminado por nublarse completamente

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  2. Jo, cómo entiendo a Anatoli, ha de haber algo más, este Nicómano es un incrédulo.

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  3. Excelente Agustín. Me ha pasado una cosa muy rara. Yo iba leyendo creyendo se que trataba de un texto clásico, de los miles que no conozco, pobre finito de mí, hasta que he encontrado alguna palabras de esas "made in Agustín", como predios. Y me he dicho ¡coño! Esto lo ha escrito él.

    Sobre el sentido de vivir, cada día me acero más a Nicómano, que dice cosas tan guapas como "el motín que se desata en tu interior" o "Silencia tu caos". Intentaré seguir sus enseñanzas.
    Sobre el arte. Conozco a un tío que es un genio y no a escrito nada. Algunos no lo necesitan. ¿la eternidad? Llegar a fin de mes, je, je.
    Sobre los "yos", totalmente de acuerdo.
    Un abrazo asombrado ante el texto.

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  4. El increíble sueño del joven que aún no se siente mortal... Sin embargo llegará el día en el que todo esto acabe. Aunque perduremos, también se acabará. Y ya no quedará huella de nada ni en la tierra, ni en el aire, ni en el universo, ni en el tiempo.

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  5. faaaaaaaa me encantó, q mas puedo decir?

    perdoná que no pase antes, a veces algunas actualizaciones no me aparecen!

    :(

    abrazos

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  6. Leamsi, si bien es verdad que las letras y las cartas pueden conceder atisbos de inmortalidad, yo me refiero a algo más grande, no solo a los familiares que, en dos,tres generaciones también olvidan. ¡Algo gordo hay que hacer para ello!
    Un saludo

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  7. Aina, yo creo que Nicómaco y Anatoli no son más que partes de mí mismo...

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  8. Igor, lo creas o no, esta vez la intención del autor, es decir, la mía, era confundir un poco al sagaz lector. Nunca había escrito un diálogo y creo que tiene retazos de arte dramático. Se me han ocurrido un par de buenas historias de teatro, pero no sé si estoy listo.

    Si no recuerdo mal, me puse a escribir después de pasar por tu blog, tal y como se reflja en lo de los "yos".

    Heródoto, Ostos... qué más da mientras el mensaje llegue? Pero soy yo, eh! Jaja.
    Un abrazo desde las cloacas

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  9. Meme, aportas una visión algo pesimista pero realista como ella sola... Sin embargo, soy tan joven como el ambicioso Dorian Gray!!
    jejeje

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  10. Noe, no te preocupes. Yo he estado tres semanas sin tocar mi propio blog y aquí estoy!! No pasa nada ;)

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  11. Sin dejar huella?
    y cuando se termine todo y se reduzca a la nada?
    No creo que siga pensando igual ! :)

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  12. esa rata!!!!!! la frase del final me suena, ¿ de qué? ajajjaja, un abrazo maestro.

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  13. ... Yo no soy de las que no acepto dicha realidad; prefiero inventarme según necesidad, una.

    * Me ha gustado ;)

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  14. No sé si estás listo, pero nunca lo sabrás hasta que no empieces....

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  16. Prefiero el "motín en mi interior". No puedo solo aceptar.
    Solo aceptare algunas cosas, para comenzar a cuestionar otras, y será un circulo de nunca acabar.
    Me niego a ser sofista. Quien establece que es y que no es la sabiduría?? Aceptar sin cuestionar... Quizás de lo que pueda arrepentirme es de no haberme hecho las suficientes preguntas.Porque hay demasiado que comprender.
    Se supone que aceptar "silenciara mi caos"? Prefiero el movimiento caótico que la inmovilidad apática. Si me quedo quieta, me aburro!

    Nunca es inútil reflexionar sobre el sentido de la vida. Porque el sentido se lo damos nosotros...

    Después de todo, la realidad la creas vos, lo demás es fantasía!

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